¿Qué es el quiromasaje?

Seguro que la mayoría habéis escuchado ya este termino, más aun, seguro que ya habéis gozado de las bondades de esta antiquísima terapia, pues literalmente significa “masaje con las manos». Amasar, frotar y/o golpear con las manos las zonas del cuerpo doloridas son las acciones naturales más antiguas que conoce el ser humano. Cuando notamos algún tipo de tensión, dolor o molestia llevamos de forma instintiva las manos a esas zonas buscando calmarlas.

La palabra “quiromasaje” fue acuñada en nuestro país a finales del siglo XIX, siendo utilizada por primera vez por el Dr. Vicente Lino Ferrándiz tras concluir sus estudios de naturopatía en Estados Unidos y Suecia, y de aquí se ha extendido a otros muchos países.

El quiromasaje siempre ha sido una técnica muy popular porque ¿a quién no le gusta un masaje? No hay una persona que al saber que uno es quiromasajista no diga “¡Ay! Tengo este hombro…” o “¡Uff1 cómo tengo yo el cuello” o el típico “dame aquí un poquito…”

Y aún con la aparición y utilización de instrumentos mecánicos (aparatos de corrientes eléctricas, ultrasonidos…), siempre será mas agradable el contacto suave y cálido de unas manos expertas que recibir una corriente o estímulo eléctrico.

No olvidemos que el quiromasaje es una técnica que se realiza íntegramente con las manos y que nos aporta un alto grado de bienestar y de la cual podemos obtener grandes beneficios.

El quiromasaje nos ofrece un gran abanico de posibilidades segun las necesidades de la persona o contexto en el que nos encontremos (quiromasaje relajante, deportivo, etc.)

El quiromasaje debe alternar maniobras suaves y relajantes (pases sedantes,…) con otras más enérgicas y profundas (fricciones, amasamientos,…) encaminadas a conseguir una sensación de relajación, confort, descanso y alivio. Aunque sabiendo realizar un buen quiromasaje igualmente podremos realizar un masaje relajante, ya que ambos tienen sus efectos positivos y un quiromasajista bien formado debe saber adaptarse a las necesidades de la persona que tenga en camilla como hemos mencionado anteriormente.

Ahora bien, una buena formación en quiromasaje no solo pasa por adquirir conocimientos sobre anatomía y fisiología del cuerpo humano. En Instituto de Salud Integral Kiros Córdoba consideramos que es igualmente importante tener la seguridad de aplicar correctamente los conocimientos adquiridos en nuestras clases, tener claro cual es el objetivo a conseguir y poder afrontar las diferentes situaciones que se presentan en el día a día en consulta. Hechos que únicamente se pueden llegar a conseguir a través de la práctica, ya se sabe –“la práctica hace maestros”-, para lo cual completamos un curso ya de por si práctico con un numero de clases prácticas más que adecuado para que nuestros alumnos asimilen y fijen todos los conceptos aprendidos durante las clases teórico-prácticas y así potenciar al máximo sus aptitudes como excepcionales quiromasajistas en el ámbito que se propongan (deportivo, particular, spas, ocio,…).

 

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